Racismo en Popayán: las paredes blancas hablan en contra de los afrodescendientes

Racismo en Popayán. Foto de Camilo Renza

Desde hace unos días, en algunas paredes de Popayán (Cauca, Colombia) han aparecido unos letreros racistas y discriminadores, que dicen:  No more niggers, Kill all the niggers. Por supuesto, ha generado el repudio más absoluto de quienes estamos en contra de cualquier manifestación de este tipo, sea -simbólica o de facto- hacia el pueblo afrodescendiente.

 

La expresión niggers es del todo insultante, despectiva, peyorativa que indica claramente el racismo del que aún no hemos podido emanciparnos. Los ejemplos abundan, basta revisar los titulares de los periódicos. Ahora se suman a este vergonzoso hecho, las nefastas exhibiciones xenófobas mencionadas, al amenazar de muerte a los afrocolombianos. De manera simbólica, nos hacen recordar el estilo del Ku Klux Klan que sembró de terror a los Estados Unidos de Norteamérica durante el siglo XIX, esa organización fue considerada como terrorista y política, pese a que se desmovilizaron, aún se evidencian secuelas de su miserable actuar.

Cabe recordar que Popayán guarda una historia de familias negreras desde la época de Colonia, que deben sus fortunas y reconocimiento a la mano de obra esclavizada de los africanos deportados durante la infame trata esclavista y de sus descendientes nacidos en estas tierras. Así como, es pertinente considerar que cuando se alardea de la diversidad cultural en Colombia, se alude de manera intrínseca a los afro, a los indígenas y al pueblo Room. No podemos olvidar que en este país tan agobiado por las injusticias socioeconómicas y políticas prima la población mestiza. Por fortuna, por la sangre de la mayoría de nosotros, corre la herencia de los afro y de los indígenas, que nos da las características identitarias y fenotípicas de las cuales alardeamos acá y en el exterior.

Son residuos de reafirmaciones y de estereotipos racistas: el Blackface, los personajes de chistes como el soldado Micolta, las expresiones (como negrito, morenito, de color), la hipersexualización; el considerar que se pueden destacar solo en el deporte, en el baile y en la cocina. De los afro aprendemos la filosofía Bantú que no diferencia entre la naturaleza y la cultura. Así como, el fortalecimiento de la solidaridad y de la vida comunitaria, que tanta falta hacen en este tiempo de privilegio al individualismo, al consumo y a los intereses capitalistas.

El dubal era testigo y guardián de la vida de los Traoré. Bajo sus poderosas raíces se había enterrado la placenta de innumerables antepasados tras el feliz alumbramiento. A su sombra se sentaban las mujeres y los niños para contarse historias, y los hombres para tomar decisiones relativas a la vida de la familia En la estación seca, protegía del sol. En la temporada de lluvia, daba leña para calentarse. Al caer la noche, los espíritus de los ancestros se ocultaban entre su follaje y velaban el sueño de los vivos. Cuando estaban disgustados, lo expresaban emitiendo una serie de tenues sonidos misteriosos y transparentes a un tiempo, como un código. Entonces, aquellos a los que la experiencia les había dado la capacidad de descifrarlos, meneaban la cabeza: « ¡Cuidado, esta noche han hablado nuestros padres! »

Maryse Condé

En Etnicográfica protestamos de manera vehemente por estos letreros y por aquello que connotan en lo más profundo de su mensaje. A los afro les debemos la alegría de la vida, la resistencia por vivir en las condiciones más adversas, sus conocimientos acerca de lo importante de la vida, su visión poliforma, su sentipensamiento, su eterna sonrisa, como la de Doña Inocencia, la sabedora de plantas para curar.  ¡Qué sea un buen motivo, de reflexión y de respeto vívido a la diversidad del color de la piel, de las manifestaciones identitarias, de posibilidades de interpretar la vida! ¡Qué viva el Black Power!

No al racismo.

¿Sí no me defiendo a mi mismo, quién lo hará?

Todo el poder para el pueblo.

¡Soy negro y me siento orgulloso!

(Fragmentos de la película “BlacKkKlansman”)


Fuentes citadas

Condé, Maryse. 2000 [1984].  Segu.  Barcelona, Ediciones B, S.A.

Lee, Spike. (Director). (2018). BlacKkKlansman. USA:
Legendary Pictures, Blumhouse Productions,
Monkeypaw Productions, QC Entertainment. 128 minutos.