Ángela Vicario -la escritora- en “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

Rosa Patricia Quintero Barrera Ángela Vicario era la más bella de cuatro hermanas; la soltera de una familia con escasos recursos económicos que recibió de muy buena gana la propuesta de matrimonio entre la joven y Bayardo San Román, el forastero que había llegado al pueblo buscando con quién casarse y quedó prendado de ella cuando la vio en la verbena de caridad en la … Continúa leyendo Ángela Vicario -la escritora- en “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

Quino y su princesa Mafalda

Rosa Patricia Quintero Barrera Joaquín Salvador Lavado Tejón –Quino- es detallista en todo de lo cotidiano, desde lo aparentemente trivial, hasta los contextos nacionales/mundiales/universales, cruzados por la Guerra Civil Española, el Peronismo, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría. Irradiado por el genio de contar historias con viñetas de una página, de algunos cuadros. Entremezcla del humor que cruza fronteras por los referentes conocidos, que por tanto resultan … Continúa leyendo Quino y su princesa Mafalda

Las escaleras en Joker de Todd Phillips

      Ilustración de Carlos Idrobo Avirama Texto de Rosa Patricia Quintero Barrera   La película Joker de Todd Phillips (2019) muestra el contexto en que Arthur Fleck se va mutando en el Joker, uno de los enemigos más delirantes de Gótica. Esta obra genera admiración por su magnífica producción cinematográfica; y debates debido a la naturaleza de los ámbitos que trata: descontento social, … Continúa leyendo Las escaleras en Joker de Todd Phillips

Jirijirimo Río Apaporis, septiembre de 1943

Fotografía etnográfica para Richard Evans Schultes según Wade Davis

Wade Davis «Hace casi 75 años mi profesor Schultes estuvo aquí y tomó una foto de la figura de este perfil humano en la roca. Siempre dijo que les pareció algo muy místico, a él y a las personas con quienes viajaba. Schultes nunca se consideró un fotógrafo, estaba orgulloso de sus fotos, pero de hecho decía que había sido el hombre correcto, en el … Continúa leyendo Fotografía etnográfica para Richard Evans Schultes según Wade Davis

El amor entre los subalternos de la película «La forma del agua»

Natalia Calle Otero Lina Valentina Vargas Vargas Rosa Patricia Quintero Barrera “La forma del agua” de Guillermo del Toro, es una película que debemos ver con todas nuestras emociones encendidas; ya que, más que una simple cinta cinematográfica, es una experiencia sensorial. El uso de tonos oscuros entre verde y azul, propio del insistente ambiente acuático, junto con el jazz y las texturas narrativas, nos … Continúa leyendo El amor entre los subalternos de la película «La forma del agua»

La etnografía y la antropología de lo cotidiano de Horacio Calle Restrepo

Rosa Patricia Quintero Barrera Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y describir todo un mundo. Se trata de captar los detalles mínimos de la vida, los que se nos escapan y de los que no pocas veces, inútilmente tratamos de escapar, y ver el universo socio-cultural que solamente a través … Continúa leyendo La etnografía y la antropología de lo cotidiano de Horacio Calle Restrepo

Michael Jackson: superhombre en el escenario, niño solitario en el privado

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Hay cosas en la vida, que ellos simplemente no quieren ver. Pero si Martin Luther estuviera vivo, no dejaría que esto ocurriera (They dont’ care about us).

Golpéame, ódiame, nunca podrás vencerme. Sustitúyeme, asústame, nunca podrás matarme. Llámame judío. Denúnciame, todo el mundo lo hace, patéame, degrádame, no me tildes de negro o blanco (Black or White)

 

Katherine recuerda que su hijo -Michael Jackson- comenzó a bailar desde que tenía once meses, al escuchar el traqueteo de la vieja lavadora que tenían en casa. Creció en un ambiente familiar melómano, su padre fue un músico frustrado que compensó su sueño en la estricta disciplina musical y comercial que le inculcó a sus hijos. Los muchachos Jackson desde muy jóvenes incursionaron en la industria musical. Michael se inició como cantante de los Jackson 5 a los cinco años, interpretó My girl en el concurso de talentos de su escuela. Se les vino el contrato con la disquera Steeltown Records, que les estrenó al mundo musical y al aprendizaje de esa empresa con los artistas afroamericanos más reconocidos de la época.

De niño cantaba con el sentimiento de un hombre que sabía del dolor y de la alegría que traen los dramas de la existencia. De niño se comportaba como un adulto en el escenario. De hombre vivió como un niño solitario en su casa de Neverland, en alegoría al país del nunca jamás de Peter Pan. Quienes lo conocieron de cerca, sólo guardan elogios hacía su personalidad, carisma y talento. Kenny Gamble y Leon Huff coinciden en que su voz angelical siempre encontraba las notas perfectas. Según Dionne Warwich, él cantaba porque su corazón le decía que eso debía hacer. «Sólo habrá un Michael Jackson», manifiesta Don Black (Gest, 2011).

Michael se entregó al mundo como la más bella e ingenua flor, se adueñó de las expectativas y de la fe de sus fanáticos, contó con la admiración de los talentosos músicos y con la codicia de los opulentos empresarios. No le resultó suficiente cantar como los ángeles, bailaba con la misma maestría que alcanzaban sus notas. En 1984 ganó ocho Grammys por Thriller. Billie Jean fue la primera canción de un cantante afroamericano que difundían con frecuencia en MTV. Tuvo que dejar su individualidad a causa del asedio de sus seguidores, a donde fuese, le seguían. Fue el Rey del Pop.

En Thriller se detiene en la oscuridad que deja la luna llena, para que los muertos con su hedor apestoso dejen sus criptas, se dispongan a poseer a los transeúntes desprevenidos, con el propósito de darles la primicia de que les llegó la hora de no volver a ver al sol. Michael, que gusta tanto de mutarse, deja su piel de ovejo para habitar la del terrorífico lobo que olvida proteger a su chica. En Black or White expresa su fastidio por la discriminación étnico-racial, y se vale del multicolor de las culturas subalternas, a través de los bailes y de las geografías. Nos deja suspendidos en la diversidad humana, cuando los rostros se convierten en otros, entre fenotipos y géneros, entre formas de ver y de sentir la vida. Por eso, se queja de la maldad, del negocio, del chisme. Manifiesta que ya no le tiene miedo a nada. Premisa que desarrolla con mayor vehemencia en They don’t care about us: «todo lo que quiero decir, es que a ellos no les importamos». El video generó gran controversia por el contenido que algunos consideraron como violento, fue filmado en la favela Santa Marta de Río de Janeiro, con la participación del grupo Odulum y muchos lugareños.

Michael Jackson compuso, cantó, bailó a lo subalterno/extremo/paradójico de la condición humana. Sus líricas circulan entre antagonismos. Lo más tierno del amor, en I just can’t stop loving you. La dinámica implícita en la mercancía del amor, Dirty Diana, es la mujer sucia que seduce a los hombres, que se presta como juguete amoroso para obtener de ellos lo que se le antoja. Billie Jean es la bailarina del teatro de la vida que le acusa de esperar un hijo suyo; mientras él piensa: Y mamá siempre me dijo, ten cuidado con quien amas y ten cuidado con lo que haces, porque la mentira se convierte en verdad y no vayas rompiendo los corazones, sólo recuerda pensar dos veces.

En Smooth criminal se pregunta si Annie está bien, porque ha sido golpeada y abandonada por un criminal suave; además hay sangre en la alfombra. Remember the time transcurre en el Egipto de los faraones y de los felinos. Allí la reina sucumbe a su aburrimiento ante la magia que trae de la nada a Michael Jackson, le acuerda que había sido una mujer joven, enamorada, solía decir «te amo, así que nunca te dejaré ir». Pero así como llegó, de la nada, ese hombre dorado, desapareció; igual que se desvanece el amor entre los que alguna vez se amaron y juraron no dejarse.

Son tantas las canciones que legó al mundo. Algunas detenidas en lo fronterizo de lo socialmente aceptado. En Bad, el amigo le reprocha «ya no eres malo, no eres como nosotros», y deja surgir al álter ego, ese ser exuberante acicalado con prendas rudas de corte rockero-militar, emblemáticas en sus presentaciones. Se enfrentan dos pandillas que bailan por el subterráneo: ¿Quién es malo? Te portas mal, vete a encerrar antes de que agraves. En verdad soy malo y loco. Al final, se reencuentran en un apretón de manos. Bad transcurre en un ambiente masculino, como la mayoría de los escenarios que identifican sus vídeos.

We are the word la compuso a dos manos con Leonel Richie. Dedicaron la canción a África. Reunieron a una pléyade de artistas que al unísono, con sus voces más sentidas entonaron: es tiempo de tender una mano a la vida, el más grande regalo de todos, nos estamos salvando, haremos un día mejor, solamente tú y yo. El mensaje fue claro: reconocer la propia humanidad en la otredad.

Smile era su canción favorita. Se la cantó su hermano Jermain Jackson en su ritual fúnebre «sonríe, aunque tu corazón esté dolido, aunque esté roto». Smile inunda la última escena de la inolvidable película Tiempos modernos de Chaplin. Y es que Michael Jackson tenía mucho de Charlot. La imposición del social, de su vida impresionantemente colectiva, todos se sentían con el derecho y la audacia de inmiscuirse en lo más hondo de su existencia, le juzgaron y le sacaron provecho.

Michael Jackson con sus líricas, ritmos y representaciones visuales narró el teatro dialéctico de lo humano. Cruzó las dimensiones existenciales, se metamorforseó a su propia voluntad, mostró los cruces posibles de lo obstinado: En Thriller se convirtió en el lobo muerto/vivo. En Bad fue pandillero. En Smooth criminal fue un gánster de los años treinta. En Billie Jean habitó al hombre que niega la paternidad de su propio hijo y que acusa a la mujer de ser muy generosa en el amor. En Remember the time es el hombre hermoso y vigoroso que se quiere robar a una mujer ajena. En Dirty Diana reta a la mujer que vive libremente su sexualidad y afecto. En la película Moonwalker se vale del surrealismo para mostrar su propia vida. En They don’t care about us se exacerba de la injusticia, de la pobreza, del descuido actual con el planeta y sus moradores.

Jackson encarnó a un personaje con atributos de superhombre en el escenario, protegió su delgadez con armaduras para la guerra, disimuló la fragilidad de su cuerpo con el intocable y mortífero del metal. Dejó su impronta indeleble en el arte; ya  Don Black había sentenciado «Sólo habrá un Michael Jackson». Qué baile de esa manera, tan descaradamente sexual, con sus trajes excéntricos, su inglés de la barriada, del Harlem y de la favela, su comprensión del dolor, de la tragedia, de lo abyecto. Su voz estremecedora, no se apaga, como tampoco sucumbe la esperanza de un mundo sin racismo, clasismo y exclusión, ni de facto ni simbólico. Continúa leyendo «Michael Jackson: superhombre en el escenario, niño solitario en el privado»

Quino: etnógrafo permanente de los mundos vividos y de los posibles

Rosa Patricia Quintero Barrera  Joaquín Salvador Lavado Tejón –Quino- es detallista en todo de lo cotidiano, desde lo aparentemente trivial, hasta los contextos nacionales/mundiales/universales, cruzados por la Guerra Civil Española, el Peronismo, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría. Irradiado por el genio de contar historias con viñetas de una página, de algunos cuadros. Entremezcla del humor que cruza fronteras por los referentes conocidos, que por … Continúa leyendo Quino: etnógrafo permanente de los mundos vividos y de los posibles

Película «Dar la cara» y Mafalda: la niña terriblemente ética

  Rosa Patricia Quintero Barrera   …yo necesito que ganés, todos necesitamos un pequeño triunfo, aunque no sea gran cosa, entendés… Fragmento de un diálogo en la película Dar la cara   Dar la cara, la película dirigida por José A. Martínez Suárez, en blancos y negros, muestra la vida de tres muchachos después de haber prestado el servicio militar en la Argentina de los … Continúa leyendo Película «Dar la cara» y Mafalda: la niña terriblemente ética